
Por el Maestro Aivanhov
Pensamiento seleccionado: jueves 7 de agosto de 2003
"El suicidio es una falta muy grave con respecto a la vida que Dios nos ha dado. No me refiero a las circunstancias extremadamente excepcionales que incitan a algunas personas a poner fin a sus días con el fin de salvar a otros seres humanos. Me refiero a todos estos casos en los que suicidándose, los hombres y las mujeres revelan que no han sabido utilizar las posibilidades que el Creador puso en su inteligencia, en su corazón y en su voluntad. Aquél que tiene una buena comprensión de las cosas, sabe que existe un mundo superior poblado con una multitud de criaturas sabias y llenas de amor, y que nuestra labor consiste en estudiar este mundo que ha impreso su marca en el mundo físico... Sabe que los sentimientos y los deseos son de un poder tal que con paciencia, tenacidad, logrará realizar sus mejores deseos... Finalmente, sabe que puede considerar todas las dificultades como un medio para ejercitar y probar su voluntad. Pues bien, esta
persona nunca decidirá poner fin a su vida voluntariamente. Incluso la miseria, incluso las privaciones, incluso las enfermedades y la soledad no lograrán vencerle, él será quien vencerá."
Omraam Mikhael Aivanhov
2) Pensamiento seleccionado: 15 de abril de 2001
"Nada en el mundo posee un valor superior o igual a la vida. Así que, proteged y conservad vuestra vida.
En
la historia han habido hombres y mujeres que dieron su vida para salvar
a otros, para defender ciertas ideas. Sí, y solamente en estos casos se
tiene el derecho a sacrificar la vida. Hubo santos, profetas,
Iniciados, que también dieron su vida por una idea, para la gloria de
Dios, y no sólo no perdieron nada, sino que recibieron después una vida
nueva, todavía más rica, todavía más bella, porque se sacrificaron por
el bien. Pero fuera de estos casos, cada uno debe conservar, preservar
su vida, purificarla, intensificarla, iluminarla, porque ella es la
fuente, el punto de partida de todos los demás desarrollos en los
planos físico, afectivo, mental. La verdadera resurrección comienza con
un trabajo sobre la vida. Al principio está la vida, y solamente
después vienen la sabiduría, el amor, la belleza, etc... como ramas del
árbol primordial de la vida."
Omraam Mikhael Aivanhov